lunes, 29 de febrero de 2016



Ecos de la noche


El sonido de un objeto que cayó en el patio de la casa de Alejandra, activó todos sus sentidos. Ella se encontraba sentada en el sofá, estaba a muy poco de sus ojos cerrar, pero este ruido hace que inmediatamente ella levante su cuerpo y lo lleve hacia la puerta del patio para investigar y saber qué pasaba.

Sacude su cabeza para alejar el sueño, pasa las manos sobre sus ojos, cuando las retiró de su rostro y abrió la puerta del patio, empezó a mirar qué había de extraño, se tardó muy poco, pues lo único raro era una maleta que se encontraba en la mitad del patio, que nunca  había visto en su casa.

La maleta  tenía colores llamativos y un estampado muy particular, pequeñas manos entrelazadas.  Alejandra dudó  un poco en abrirla, pero lo hizo. Al abrirla completamente quedó atónita, quiso correr, pero unas manos que salieron de la maleta  agarraron su cuello, impidiendo correr  al igual que gritar. Ella dio su último suspiro y sintió como su alma entraba en la maleta y en ella se alejaba del cuerpo que estaba tendido en la mitad de su patio.